20 de marzo de 2017

Los chicos y los juguetes, según Walter Benjamin


" (...)La suposición de que es la necesidad de los niños la que determina el carácter de los juguetes es un gran error. ¿Quién da a los niños los juguetes sino los adultos? Un autor comete el desatino de explicar el sonajero del bebé diciendo que "por regla general, el oído es el primero de los sentidos que pide ocuparse...". Desde los tiempos más remotos, el sonajero o matraca ha sido un instrumento para ahuyentar a los malos espíritus y precisamente por eso se le da al recién nacido. No pocos de los juguetes antiguos (pelotas, aros, molinetes de plumas, barriletes) le habrán sido impuestos a los niños, por decirlo así, como enseres de culto, que sólo más tarde se transformaron en juguetes. Gracias a la fuerza con que afectaban la imaginación, se prestaban por cierto a ello (...)"

Walter Benjamin
(escrito en 1928)

Chico secándose al sol


La nena y su público en el Paris de 1961


El presente es el sitio de encuentro


"La reflexión sobre el ahora no implica renuncia al futuro ni olvido del pasado: el presente es el sitio de encuentro de los tres tiempos. Tampoco puede confundirse con un fácil hedonismo. El árbol del placer no crece en el pasado o en el futuro sino en el ahora mismo. También la muerte es un fruto del presente. No podemos rechazarla: es parte de la vida. Vivir bien exige morir bien. Tenemos que aprender a mirar de frente a la muerte. Alternativamente luminoso y sombrío, el presente es una esfera donde se unen las dos mitades, la acción y la contemplación. Así como hemos tenido filosofías del pasado y del futuro, de la eternidad y de la nada, mañana tendremos una filosofía del presente. La experiencia poética puede ser una de sus bases ¿Qué sabemos del presente? Nada o casi nada. Pero los poetas saben algo: el presente es el manantial de las presencias".

Octavio Paz
(Fragmento del discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura de 1990)

Ventajas y desventajes de la cocina bicicleta


Un idiota suelto en el museo


Danza en el Nueva York de 1940


Globos en el cielo de Cappadocia


La comodidad ante todo


Zoológico de Londres en 1950